La cocina del futuro, un espacio multifuncional, hiperconectado y enfocado a la salud

El Instituto Silestone ha presentado el informe “Global Kitchen: la cocina doméstica en la era de la globalización”

Una publicación que recoge las principales tendencias, tanto de diseño como de uso, que la cocina tendrá en el futuro. Será un espacio hiperconectado, de ocio, de trabajo, de salud y de relación. Además, se profesionalizará con técnicas y aparatos propios de las cocinas profesionales y contará con electrodomésticos inteligentes.

La cocina, además de consolidarse como el centro neurálgico del hogar, está destinada a convertirse en un espacio con otros usos. De hecho, a día de hoy, ya es una de las principales estancias de la casa a la que se dedica más espacio y en la que más se invierte. Pero, ¿cómo será dentro de 25 años? ¿Cambiará de color según nuestro estado de ánimo? ¿Será el lugar dónde “nos curaremos”? ¿Una estancia para la creatividad?

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El chef Andoni Luis Aduriz ha sido uno de los expertos que con los que ha contado el Instituto Silestone en la presentación del estudio.

Durante la presentación el chef Andoni Luis Aduriz comentó que “comemos cómo vivimos, así que en este sentido, la cocina del futuro será personalizada y nos hará felices a cada uno de nosotros, según nuestros gustos y costumbres. La tecnología que se aplique permitirá que cada uno amolde el espacio a su manera”. El arquitecto Juli Capella considera que “el espacio de las casas actuales cada vez es más reducido pero en cambio la cocina tiende crecer. A día de hoy supone un 25% del total de superficie aunque se invierte en ella un 50% del presupuesto. Por su parte, la responsable de la Fundación para la Economía circular, Anabel Rodríguez, cree que “el consumidor tiene un papel activo en estas tendencias y ha de cambiar de hábitos para vivir en un futuro sostenible. Desde informarse por la trazabilidad de los productos hasta a controlar los desperdicios y residuos para minimizar su impacto”.

Cosentino, como empresa líder que imagina y anticipa superficies innovadoras de alto valor añadido para el mundo de la arquitectura y el diseño, quiere investigar con el proyecto Global Kitchen las claves de la cocina doméstica en el futuro. Santiago Alfonso, director de marketing del Grupo Cosentino considera que “las encimeras del futuro incorporarán desde nanopartículas para absorber líquidos hasta la tecnología para cocinar en su superficie, conectarse a Internet o informar del valor nutricional de los alimentos”.

Según los expertos consultados se pone de manifiesto que la cocina recuperará el centro que siempre ocupó en el hogar, al calor del fuego y que en épocas pasadas se vio desbancado por el acomodamiento de las clases altas (olores separados del resto de la casa, acceso a calefacción en todas las estancias, etc.) y los estilos de vida modernos.

Además, se consolida como espacio de relación y ocio familiar, siendo incluso lugar de trabajo; por lo que se va a integrar cada vez más con el resto de la vivienda. Será así un espacio polivalente y se prevé su desaparición como estancia independiente. En su diseño se tendrá en cuenta no solo el aspecto estético y funcional sino también el valor emocional, y se potenciará su uso como espacio de relajación y bienestar.

El boom tecnológico también pasa por la cocina. La conectividad y los electrodomésticos inteligentes permitirán no solo facilitar las tareas de compra, cocción y lavado; sino de relación con nuestro entorno, al poder utilizar elementos como la encimera para cocinar o hablar por teléfono o, incluso, para ver la televisión. Esto, además, permitirá profesionalizar la cocina doméstica, ya sea por el mayor acceso a equipamientos hasta ahora solo accesibles a la restauración como por la extensión de conocimientos y el creciente interés por la alimentación, la nutrición y el disfrute “foodie” de la población.

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A la hora de diseñar la cocina se tendrán en cuenta valores como la eficiencia y el ahorro energético, la flexibilidad y sosteniblidad de los materiales -sin perjuicio de su durabilidad, seguridad e higiene-. En este sentido, las encimeras serán multifunción, pudiendo incluso cocinar en su superficie directamente, sin necesitar una placa específica para ello.

Por todo esto la cocina dentro de 25 años será un espacio social y de salud (impulsado por la generalización de métodos de cocción más sanos, alimentos cultivados en casa o de kilómetro cero), de relación con el resto de habitantes del hogar (espacio para socializar, trabajar, etc.) y de conexión con el entorno (hacer compra online, interactuar con el exterior, etc.). Esta transformación transversal de la cocina va a requerir de profesionales de ámbitos como el diseño, la arquitectura o el interiorismo. Pero también de sociólogos, nutricionistas y especialistas en medio ambiente y ahorro energético.

El objetivo de este proyecto es promover un espacio de reflexión multidisciplinario para analizar el efecto de la globalización en la cocina e identificar cómo evolucionará este espacio en los próximos 25 años, con el fin último de extender este conocimiento al sector de la cocina y a la sociedad en general.

Fuente: www.restauracionnews.com

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