Proponen una ley “anti desperdicio” para evitar el derroche de alimentos

Establece la prohibición del desecho de alimentos que queden sin vender por parte de supermercados, cadenas de comida rápida, restaurantes, bares, hoteles y demás establecimientos.

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El diputado nacional por Salta, Guillermo Durand Cornejo, a través de una iniciativa “Anti Desperdicio” propone el aprovechamiento de alimentos, que muchas veces son desechados pese a ser aptos para consumo humano.

El proyecto, basado en reciente legislación francesa, está siendo analizado en comisión y espera su tratamiento en el Congreso Nacional.

La futura Ley Anti Desperdicio establece la prohibición del desecho de alimentos que queden sin vender por parte de supermercados, cadenas de comida rápida, restaurantes, bares, hoteles  y demás establecimientos de venta de alimentos instalados en el país, los que quedarían obligados a firmar contratos mensuales de donación de los excedentes no comercializables con las Fundaciones de Bancos de Comida que estén debidamente registradas en el territorio argentino.

Se aclara que estas donaciones no reemplazan a ninguna otra acción de RSE que con carácter precedente realicen  los establecimientos, ni gravarán beneficio fiscal alguno; siendo autoridad de aplicación el Ministerio de Salud de la Nación, quien establecerá los requisitos, la modalidad e implementación de las donaciones y las sanciones que correspondan en caso de incumplimiento.

Basado en informes de organizaciones internacionales, Durand Cornejo sostiene que el hambre constituye hoy el mayor riesgo a la salud del mundo cuando, paradójicamente, se desperdician  1.300 millones de kilos de alimentos por día, lo que alcanzaría para alimentar a 900 millones de personas.

La realidad en la Argentina es similar, ya que solo en Buenos Aires se tiran 1.675.000 raciones de comida por día, o sea, unas 670 toneladas de alimentos que podrían haberse aprovechado.Agrega que muchos son los factores por los que un alimento pierde valor comercial, aunque continúe siendo apto para el consumo.

La causa puede ser: defecto de packaging, deterioro del envase en el traslado, fecha próxima de vencimiento y lanzamiento de producto sin éxito entre otras razones, por lo que “el sentido común nos obliga a coordinar y controlar aquellos aspectos que, por no ser regulados, escapan al arbitrio legal desvaneciéndose así  claros paliativos contra este flagelo”.

El proyecto exceptúa a los alimentos decomisados, es decir aquellos que  tienen algún motivo que puede afectar la salud de quien los consume por estar vencidos o poseer algún  contaminante químico o biológico.”Hoy son una inmoralidad  los derroches de alimentos que se producen mientras falta comida en hogares del país en donde muchos ciudadanos se enfrentan al hambre; por lo que no existe algo más prioritario que remediar esa situación”, enfatizó Durand Cornejo.

Fuente: elintransigente.com

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